Este libro me parece útil porque abarca una amplia gama de movimientos teológicos y/o eclesiásticos que podemos ver sus consecuencias entre nosotros hasta hoy. El autor divide a los cristianos en dos grupos: en cristianos que creen en la autoridad de la Biblia y cristianos que no, más allá de las diferencias denominacionales.
Los cristianos que creen en la autoridad de la Biblia son los llamados conservadores u ortodoxos, en las primeras décadas del siglo pasado se les llamó en USA "fundamentalistas" porque se escribieron una colección de libros llamada "Los Fundamentos" en los que se hacía una defensa de las doctrinas tradicionales de la fe cristiana.
Los cristianos que no creen que la Biblia sea la regla infalible en doctrina y práctica son los llamados "liberales" en oposición a conservador o "naturalistas" dado que no aceptan nada que no sea comprobable empíricamente, por lo cual los milagros y otros relatos bíblicos no son considerados como hechos históricos.
Conn no quiere hacer creer que los cristianos "liberales" no son cristianos, eso sólo le corresponde a Dios ya que la salvación no depende de la teología que tengas, sino de tu fe en Jesucristo.
Conn aclara que la neo-ortodoxia no es una ortodoxia sino más bien es cercana al liberalismo aunque menos alejada de la ortodoxia que este. El también lamenta que el fundamentalismo original haya derivado en un "neo-fundamentalismo “irracional”, comprueba que mucho de los conservadores actualmente están influenciados por el misticismo o el pietismo lo cual los ha llevado a negar la importancia de la Iglesia y a formar "iglesias dentro de iglesias" lo cual a la larga ha conducido a innumerables cismas.
Conn lamenta mucho que el dispensacionalismo haya encontrado tanto eco en la tienda conservadora, lo cual ha provocado que la Iglesia abandone su enfoque social de construcción del reino de Dios y solo se limite a predicar un evangelio sin relevancia para la sociedad.
La respuesta ante el liberalismo por un lado y al neo-fundamentalismo por el otro es la fe reformada, según Conn. El cita a varios autores reformados que están comprometidos a transformar la sociedad sin por ello renunciar a sus creencias ortodoxas sobre la Biblia.
El autor escribe este libro en Corea, lo cual demuestra la extensión de estos movimientos que siempre aparecen en Norteamérica o Europa Occidental.
No comments:
Post a Comment