Wednesday, March 26, 2014

LA IGLESIA FRENTE A LA VIOLENCIA SOCIAL (2da parte)



LA IGLESIA FRENTE A LA VIOLENCIA SOCIAL
(2da Parte)
                En el blog anterior concluí con dos referencias Bíblicas que mostraban a la Iglesia como “Columna y baluarte de la verdad”(1 Timoteo 3:15), además de ser la responsable de dar a conocer a todo hombre la revelación de Dios en su palabra (Colosenses 1:27-29). De manera más resumida, La iglesia sostiene la verdad y debe proclamarla.Ahora tengo la difícil tarea de sostener de manera más amplia mi punto de vista al respecto.
            En los siguientes párrafos tomaré el ejemplo de la pena capital como uno de los aspectos interesantes relacionados a la violencia. No pretendo argumentar en favor de la pena de muerte puesto que es un punto sumamente delicado, solo pretendo mostrar lo que la Biblia dice y verlo desde una perspectiva poco analizada.
COMO DIOS REVELÓ SU VOLUNTAD EN EL ANTIGUO TESTAMENTO:
                        En el antiguo testamento vemos como Dios revela su voluntad de manera más concreta, cuando le entrega a Moisés las tablas conteniendo los 10 mandamientos y luego las demás leyes y estatutos que regirían el carácter moral de la nación (Éxodo 20). Cuarenta años después el nuevo líder, Josué, que llevaría al pueblo hacia la tierra prometida, vuelve a repetir estos mismos mandamientos (Deuteronomio 5). Recalco esto porque vemos la importancia de estos mandamientos para la nación, no eran simples normas morales, eran los mandatos del Dios Santo y todo poderoso que estaba cumpliendo su promesa hecha a los Patriarcas.
                          El séptimo mandamiento ordena claramente “NO MATARÁS”. Más adelante en el libro de Números 35, Dios condena al homicida de la misma manera, debía morir. Quiero dejar en claro que la Biblia expresa contundentemente la desaprobación de Dios frente a la violencia extrema, Él siempre ha condenado el homicidio. Sin embargo nuestro Dios es sabio en gran manera y no permite que nadie juegue con sus palabras, es así que también pone las normas para las excepciones.
Estas excepciones implican la manera de como Dios permitía y hasta ordenaba la muerte de una persona y en ocasiones muchísimas más personas. En el mismo capítulo 35 de Números, Dios establece de qué manera podía permitir que alguien mate a otra persona. Un familiar de la víctima llamado “vengador” podía hacer justicia y matar al asesino si lo encontraba y acabar así con el mal dentro del pueblo.

Otro ejemplo interesantísimo es el del capítulo 21 de Deuteronomio versos 18 en adelante. Allí nos encontramos con un mandamiento realmente difícil de aplicar, no se refiere a un extraño que merezca la muerte, aquí está hablando de un hijo, un hijo rebelde y contumaz, es decir que persiste de manera obstinada en desobediencia a sus padres. El mandato es realmente fuerte, son los padres los que deben llevar a su hijo frente al tribunal para que ejerza la ley con todo su rigor, el tal debía morir apedreado por todos los hombres de la ciudad. Una vez más la razón de tan drástica medida es aclarada en seguida en las líneas posteriores de esta manera: “ASÍ QUITARAS EL MAL DE EN MEDIO DE TI, Y TODO ISRRAEL OIRA Y TEMERA”.
Por último, no podemos obviar las guerras que el pueblo de Israel libraba con las demás naciones que Dios mismo le ordenaba que destruyese. Es así que en el libro de Deuteronomio en  el capítulo 20 encontramos las leyes sobre las guerras, no voy a detenerme a citar cada versículo. Solo deseo mencionar algunos detalles importantes.
La orden de arrasar con todos los habitantes de una nación enemiga era explícitamente para aquellas naciones cananeas que habitaban en las tierras que Dios había dado por heredad a Israel. Una vez más la razón por la cual debían matar a todas las personas incluyendo mujeres y niños es especificada en los versos 16 al 18. Dios no quería que se contaminen con las prácticas idolatras y maldad de esos pueblos
                     Por otro lado las naciones que se encontraban lejos y que entraban en pie de guerra con Israel, tenían más oportunidades de paz. Dios ordenaba que primero se enviara mensajeros de paz, que pidieran la rendición pacífica. Si la nación enemiga no accedía, solo entonces podían atacar matando solo a los varones adultos, mujeres y niños quedaban vivos como botín de guerra.
Estas son solo alguna referencias en el antiguo testamento de cómo Dios protegía a su pueblo del deterioro social, del incremento de la maldad y la impunidad.
                    Existe un detalle importante en el contexto de la cultura Judía, el gobierno no estaba separado de la religión. Ambos aspectos eran uno solo, tanto la ley moral como la ley ceremonial estaban tan unidas que muchas veces era casi imposible distinguirlas. Por decirlo de esta manera, si pecabas contra tu hermano (ley moral), pecabas al mismo tiempo contra Dios (Ley ceremonial). A diferencia de cómo vemos la ley en nuestros días, si atentamos contra nuestro prójimo infringimos la ley del estado pero nunca se relaciona esto con el pecado delante de Dios.

COMO DIOS REVELÓ SU VOLUNTAD EN EL NUEVO TESTAMENTO:
               En el nuevo testamento aparase una revolución inesperada con la llegada del mesías, nuestro Señor Jesucristo. Increíblemente aquel, a quien apuntaban toda la ley y los profetas, aquel que es el cuerpo de todo aquello que era solamente una sombra que anunciaba la plenitud de la voluntad de Dios. Deja confundidos a aquellos que lo esperaban, los que esperaban al salvador que cumpliría con la promesa de un reinado perfecto y absoluto. 
Sus palabras tales como: Si alguien te golpea en una mejilla, dale la otra; amad a vuestros enemigos, haced bien a los os aborrecen y orad por los os ultrajan (Mateo 5:38-48). Aparentemente no muestran el carácter severo de la ley, pero como el mismo Jesús dijera en Mateo 5: 17 “No he venido para abrogar la ley si no para cumplirla”, y a partir de allí en los versos siguientes empieza a explicar el verdadero significado de la ley y como esta estaba relacionada con corazón del ser humano.
             Si miramos solo los evangelios nos encontraremos con todas estas enseñanzas del maestro y no solo expresadas verbalmente si no también cumplidas en toda su vida misma con sus acciones. Pero el apóstol Pablo responde a una realidad diferente en el nuevo testamento, Dios ahora estaba impulsando el evangelio hacia los gentiles y la iglesia crecía mas y mas pero separada del gobierno, de manera muy distinta a como vimos en el antiguo testamento donde el gobierno y la “Iglesia”  (Pueblo de Dios) eran uno solo.
El apóstol Pablo reconoce que las autoridades civiles, buenos o malos, eran establecidos por Dios mismo como sus siervos para castigar a los malhechores (Romanos 13:1-5) y también el apóstol Pedro dice lo mismo (1Pedro 2:13-14).
            Hay una distinción clara entre la iglesia y el estado, aunque esto no quiere decir que siempre el estado y la iglesia caminaran en direcciones opuestas. En algunos momentos el gobierno puede optar por leyes civiles muy pegadas a las leyes de Dios,  esto muestra justamente la Gracia común de Dios mostrada para todo el mundo a fin de preservar la humanidad de su autodestrucción. En algunos estados las leyes serán mejores que otras, en otros las condenas sean muy leves (como en nuestro país) y otros serán duros hasta la muerte. 

             En conclusión estas distinciones son evidentes en la voluntad de Dios para su pueblo ahora, la iglesia siempre debe ser pacifista, no respondiendo mal por mal, sirviendo sacrificialmente a los enemigos, amándolos sin rencor y hasta orando por ellos. Mas la tarea de castigar y vengar el mal está a cargo de la justica del estado. Pero esto no significa que la iglesia deba mantenerse silente, indiferente dentro de sus cuatro paredes. Por eso en mi primer Blog advertí del llamado de la iglesia a manifestarse de manera clara y categórica frente a las autoridades para enseñar lo que Dios revela en su palabra. Más aun en este tiempo donde las leyes parecen que están sin brújula, divagando sin patrones definidos de valores morales. La Biblia es la respuesta.


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