Thursday, March 20, 2014

Dilemas del crecimiento de una Iglesia

En estos días hay una tendencia en las Iglesias evangélicas del crecimiento "hacia afuera", es decir mucho énfasis en lo evangelistico como células, eventos artísticos y campañas.

 Aun los servicios de adoración están orientados para que las visitas se sientan "como en casa" poniéndole la música que ellos están acostumbrados a escuchar cada día. En Una iglesia con propósito Rick Warren recomienda hacer una encuesta sobre que radioemisoras escucha la gente de la comunidad y en base a los resultados programar la música de la Iglesia. Todo esto es parte de la obsesión por el crecimiento numérico.

Ante esto es más saludable empezar primero por un "crecimiento hacia adentro" que enfatiza el discipulado de los miembros de la Iglesia y cuando estos ya estén lo suficientemente maduros puedan hacer el crecimiento “hacia afuera".

El principal peligro del modelo hacia afuera es que si una persona que recién conoce los rudimentos de la fe cristiana es lanzado a la tarea de evangelizar lo más probable es que el mensaje que llevara no es el adecuado y la Iglesia podrá estar llena pero de bebes espirituales, mientras que en el modelo hacia adentro el peligro es que los miembros crean que nunca están lo suficientemente preparados para predicar el Evangelio y haya un estancamiento y conformismo en el número de asistentes.

 Entonces primero empecemos hacia adentro, para luego poder ir de manera eficiente y segura hacia afuera.

2 comments:

  1. Me parece interesante la manera equilibrada en que haces mención sobre el crecimiento de la Iglesia hacia afuera y hacia adentro. Muchos cristianos consideran exitoso al número creciente en asistencia debido que los individuos son consumidores espirituales y son atraídos por presentarles un culto de adoración atractivo para ellos. En contraste a este énfasis de éxito, esta en ser fieles a la escritura, en que debemos poseer una doctrina solida y carácter piadoso, lo cual es cierto. Pero como menciona Tim Keller que para una evaluación ministerial con un carácter más bíblico que el éxito o la fidelidad, es la productividad. Jesús mismo mencionó a sus discípulos que tenían que dar mucho fruto. Y creo que es mas factible hacerlo en un crecimiento de adentro hacia afuera, sin rechazar las maneras en que también se puedan lograr en el evangelismo hacia afuera.

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  2. De acuerdo Esdras, necesitamos tener un equilibrio.

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